Uber Technologies está reorientando su estrategia de vehículos autónomos hacia un modelo 'full stack', con el objetivo de poseer y operar su propia flota de robotaxis en lugar de actuar únicamente como una plataforma. La compañía planea asignar entre 5.000 y 10.000 millones de dólares en gastos de capital (CapEx) para financiar este despliegue a gran escala. Los analistas proyectan un retorno de inversión potencial del 24% para una flota inicial de 50.000 vehículos. Este cambio estratégico aprovecha el sólido flujo de caja libre de Uber y su red global para capturar mayores márgenes de beneficio y asegurar una posición dominante en el emergente mercado del transporte autónomo. Además, las previsiones indican un crecimiento sostenido tanto en el número de usuarios como en las reservas brutas hasta 2028. Este movimiento refuerza la tesis de inversión a largo plazo para UBER a medida que se transforma en un gigante de la movilidad integrado con hardware.
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