El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, afirmó que, si bien el régimen iraní se enfrenta a una destrucción significativa, una revolución exitosa requeriría en última instancia un "componente terrestre". Estas declaraciones se producen en un momento en que las tensiones geopolíticas en Oriente Medio continúan influyendo en los mercados mundiales de energía y materias primas. Sin embargo, el presidente de EE. UU., Donald Trump, ha confirmado explícitamente que no desplegará tropas estadounidenses en la región, lo que crea una notable divergencia estratégica. La retórica relativa a posibles operaciones terrestres ha elevado la prima de riesgo del crudo Brent y del oro (XAU/USD), mientras los inversores sopesan la posibilidad de una mayor escalada. Mientras tanto, el séquel israelí (USD/ILS) sigue siendo sensible a la evolución de la situación de seguridad y a la posibilidad de una confrontación directa. Los analistas del mercado sugieren que, aunque la postura de EE. UU. puede limitar los temores inmediatos de una guerra más amplia, la incertidumbre en torno a la estabilidad regional sigue impulsando la volatilidad en todas las clases de activos.
Regístrese gratis para acceder a este contenido
Crear cuenta gratuita