El dólar estadounidense enfrenta una presión a la baja a medida que el enfoque del mercado se desplaza hacia señales restrictivas inesperadas de otros bancos centrales importantes. Informes de analistas de ING indican que el Banco Central Europeo (BCE) está considerando un aumento de las tasas de interés tan pronto como en abril. Simultáneamente, el miembro más moderado del Banco de Inglaterra (BoE) ha comenzado a discutir abiertamente la posibilidad de un endurecimiento monetario. Estos cambios en las perspectivas monetarias de la eurozona y el Reino Unido han eclipsado efectivamente los comentarios previos del presidente de la Reserva Federal (Fed), Jerome Powell. El cambio resultante en las expectativas relativas de las tasas de interés ha provocado un debilitamiento del índice del dólar estadounidense (DXY) frente a sus principales pares. Si bien la tendencia favorece al euro y a la libra, la persistente incertidumbre macroeconómica global y la volatilidad en Japón continúan moderando el impacto general en el mercado.
Regístrese gratis para acceder a este contenido
Crear cuenta gratuita