BP ha impedido la entrada a más de 800 trabajadores sindicados en su refinería de Whiting, Indiana, tras la ruptura de las negociaciones del contrato laboral. El cierre patronal, que comenzó el jueves, se produce tras meses de conversaciones estancadas entre la multinacional energética británica y los representantes sindicales. En respuesta, los trabajadores afectados han establecido piquetes a las afueras de las instalaciones para protestar contra la decisión de la empresa. La refinería de Whiting es un activo crítico para BP, y un conflicto laboral prolongado podría provocar interrupciones operativas significativas o una reducción de la capacidad de producción. Los analistas de mercado sugieren que, si bien el conflicto es bajista para el rendimiento de las acciones de BP, podría ejercer una presión al alza sobre los precios de la gasolina RBOB debido a las preocupaciones sobre el suministro regional. La compañía aún no ha proporcionado un cronograma para reanudar las negociaciones o poner fin al cierre patronal.
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