Nueva York se enfrenta a una importante reestructuración fiscal tras la propuesta de Zohran Mamdani de implementar aumentos agresivos de impuestos para cerrar un déficit presupuestario proyectado de 5.400 millones de dólares. El plan incluye una reducción drástica en la exención del impuesto sobre sucesiones, pasando de 7 millones de dólares a solo 750.000 dólares, junto con un incremento de la tasa al 50%. Las entidades corporativas también están en el punto de mira, con tasas propuestas que se elevan al 10,8% para las instituciones financieras y al 10,62% para otras empresas. Además, las personas con un alto patrimonio neto que perciben más de 1 millón de dólares anuales podrían enfrentar impuestos locales sobre la renta más elevados bajo la nueva propuesta. Los analistas advierten que estas medidas podrían desencadenar una fuga de capitales y ejercer presión sobre importantes valores financieros como JPM y GS. La propuesta refleja un giro creciente hacia un endurecimiento fiscal agresivo para estabilizar el panorama presupuestario a largo plazo de la ciudad.
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