Según se informa, Irán se encuentra en negociaciones avanzadas con Pekín para adquirir misiles de crucero antibuque supersónicos CM-302 de fabricación china, con el fin de reforzar sus capacidades de denegación marítima. El CM-302, que cuenta con un alcance de aproximadamente 290 kilómetros, está diseñado específicamente para penetrar capas de defensa naval sofisticadas, lo que podría suponer un desafío para los grupos de combate de portaaviones de EE. UU. Esta posible adquisición coincide con un acuerdo independiente de 500 millones de euros con Rusia para sistemas avanzados de misiles disparados desde el hombro. Este movimiento estratégico se considera un esfuerzo de Teherán por asegurar puntos de estrangulamiento marítimo estratégicos en el Golfo Pérsico en medio de las intensas tensiones regionales. En consecuencia, se espera que estos acontecimientos geopolíticos inyecten una prima de riesgo en los mercados energéticos mundiales, respaldando los precios del crudo Brent y WTI. Los inversores también siguen de cerca la situación ante posibles flujos de refugio seguro hacia el par XAU/USD a medida que aumentan las preocupaciones sobre la seguridad marítima.
Get AI-powered deep analysis for every story with a paid subscription
Upgrade for Analysis