El primer ministro eslovaco, Robert Fico, ha lanzado un duro ultimátum a Ucrania, amenazando con suspender el suministro eléctrico de emergencia a menos que se restablezca el tránsito de petróleo ruso a través del oleoducto Druzhba. El tránsito de crudo permanece suspendido desde el 27 de enero, y las autoridades ucranianas atribuyen la interrupción a un ataque con drones rusos. En una medida coordinada, tanto Eslovaquia como Hungría ya han suspendido las exportaciones de diésel a Ucrania para ejercer presión sobre Kiev. Esta escalada representa una amenaza significativa para la estabilidad energética de Ucrania durante los meses de invierno y subraya las profundas divisiones dentro de la Unión Europea respecto a la dependencia energética de Rusia. Los analistas de mercado advierten que el estancamiento podría provocar un aumento de la volatilidad en los precios regionales de la electricidad y en los mercados de crudo Brent. La Comisión Europea sigue bajo presión para mediar a medida que se acerca el plazo del ultimátum este lunes.
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