El indicador de inflación preferido de la Reserva Federal, el índice de precios PCE, subió un 3 % en 2025, impulsado por una notable aceleración en las tendencias de precios durante el mes de diciembre. Este repunte de fin de año indica que las presiones inflacionarias siguen siendo más persistentes de lo previsto, lo que complica el camino del banco central hacia su objetivo del 2 %. En respuesta, los funcionarios de la Fed han modificado su postura hacia una cautela explícita respecto a futuros recortes de tipos, priorizando la estabilidad de precios sobre una flexibilización inmediata. Los participantes del mercado están descontando ahora un entorno de tipos de interés "más altos por más tiempo" (higher for longer), lo que ha pesado significativamente sobre los principales índices bursátiles como el SPY y el QQQ. El dólar estadounidense y los rendimientos de los bonos del Tesoro a 10 años mantuvieron su trayectoria ascendente mientras los inversores se ajustaban a la perspectiva de una política restrictiva prolongada. Mientras tanto, los precios del oro enfrentaron una renovada presión de venta, ya que el giro restrictivo (hawkish) en la retórica de la Fed reforzó los argumentos para mantener elevados los costes de endeudamiento.
Get AI-powered deep analysis for every story with a paid subscription
Upgrade for Analysis