La Cámara de Representantes de los Países Bajos ha respaldado una importante reforma fiscal que impondrá una tasa fija del 36% sobre los rendimientos de los activos digitales. El régimen propuesto utiliza un sistema de valoración a precio de mercado (mark-to-market), gravando las fluctuaciones anuales de precios independientemente de si los activos se han vendido o no. Esta medida forma parte de la reforma fiscal más amplia del Box 3, cuyo objetivo es gravar los rendimientos reales de las inversiones en lugar de cifras estimadas. Se prevé que la implementación se lleve a cabo el 1 de enero de 2028, alineándose con los nuevos requisitos de información sobre criptoactivos a nivel de la UE. Expertos del mercado advierten que gravar las ganancias no realizadas podría desencadenar una fuga de capitales o ventas forzosas para cubrir las obligaciones fiscales. La política sienta un precedente restrictivo dentro de la Unión Europea, lo que podría afectar a los poseedores de criptomonedas a largo plazo en toda la región.
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