Un buque cisterna de gas natural licuado (GNL) se encuentra en ruta desde China hacia Europa, lo que supone un hecho inusual no visto en cuatro años y subraya la persistente demanda energética de Europa. El buque, Seapeak Glasgow, cargó el GNL en la terminal china de Zhejiang Ningbo. Este cargamento llega en un momento en que las importaciones europeas de GNL alcanzan niveles récord, impulsadas por un pico estacional en la demanda. Históricamente, el GNL de EE. UU. y Rusia en conjunto ha representado más del 80% de las importaciones de gas por vía marítima de Europa, con EE. UU. suministrando por sí solo el 55%. Si bien se trata de un acontecimiento notable, es poco probable que este único cargamento altere significativamente la dinámica general del suministro de gas en Europa, sino que más bien resalta la elevada y sostenida demanda de energía del continente.
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