Stellantis ha emitido una advertencia urgente de "No conducir" para aproximadamente 225.000 vehículos antiguos en los Estados Unidos debido a preocupaciones críticas de seguridad. La alerta se deriva de infladores de airbags defectuosos de Takata que son propensos a explotar al desplegarse, lo que podría causar lesiones graves o la muerte. Los modelos afectados incluyen varios vehículos Dodge, Chrysler, Jeep y Mitsubishi producidos entre 2003 y 2016. Hasta la fecha, se han vinculado 28 muertes en los EE. UU. con estos infladores defectuosos, lo que ha provocado un intenso escrutinio regulatorio y corporativo. Si bien ya se ha atendido el 95% de las llamadas a revisión relacionadas, la nueva orden subraya los persistentes riesgos de responsabilidad civil y los desafíos de seguridad para el fabricante de automóviles. Stellantis insta a los propietarios de los vehículos afectados a solicitar reparaciones inmediatas, las cuales se realizarán de forma gratuita en los concesionarios autorizados.
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