La Oficina Nacional de Estadísticas (ONS) del Reino Unido tiene previsto publicar este jueves su estimación preliminar del PIB del cuarto trimestre. El consenso del mercado apunta a un posible debilitamiento del crecimiento económico, lo que refleja un entorno difícil para la economía británica durante los últimos meses del año. Esta publicación de datos sirve como un control de salud crítico y se espera que influya significativamente en la trayectoria de la política monetaria del Banco de Inglaterra. Los analistas sugieren que los signos de estancamiento económico podrían ejercer una presión a la baja sobre la libra esterlina frente a los principales pares de divisas. Los inversores están especialmente atentos a si las cifras confirmarán una tendencia más amplia de ralentización de la actividad interna o una recesión técnica. Una lectura más débil de lo esperado podría reforzar el sentimiento «dovish» respecto a las futuras decisiones sobre los tipos de interés para apuntalar la economía.
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