Un comité ministerial israelí ha aprobado una legislación que allana el camino para que los gigantes del transporte compartido Uber y Lyft operen en el país. La ley propuesta tiene como objetivo fomentar la competencia en el sector del transporte, reduciendo potencialmente los costes del taxi y aumentando la disponibilidad del servicio para los consumidores. Este cambio regulatorio se produce tras la salida de Uber del mercado local de taxis en 2023, lo que señala un cambio significativo en el enfoque del gobierno hacia los servicios de movilidad digital. Aunque el comité ha dado luz verde, la legislación aún requiere la aprobación final del Parlamento israelí (Knesset) para entrar en vigor. La medida pretende modernizar el mercado del transporte a pesar de la resistencia prevista por parte de la industria del taxi tradicional. Para los inversores, este acontecimiento representa un catalizador de crecimiento positivo, ya que elimina barreras de entrada de larga data en un mercado desarrollado.
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