Honda y Chevrolet han firmado oficialmente extensiones para seguir siendo los principales proveedores de motores de IndyCar, poniendo fin a meses de especulaciones sobre la posible salida de Honda de la serie. El acuerdo garantiza la estabilidad a largo plazo para el circuito de carreras, ya que ambos fabricantes se comprometen con el próximo ciclo regulatorio y los futuros desarrollos técnicos. Bajo los nuevos términos, las compañías continuarán utilizando los actuales motores V-6 de 2.2 litros hasta la transición planificada a una nueva fórmula de 2.4 litros en 2028. Además, tanto Honda como Chevrolet recibirán una licencia (charter) de un solo auto para un equipo de carreras de fábrica, lo que efectivamente añade dos nuevas entradas a la parrilla competitiva. Si bien la medida fortalece el marketing de marca y la presencia en el automovilismo, se espera que el impacto financiero directo en los precios de las acciones de las empresas matrices sea relativamente menor.
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